Opinión Experta: Reconciliar las actividades corriente arriba y corriente abajo en la industria del crudo pesado
En esta entrevista de seguimiento sobre la industria del crudo pesado, W. Gordon Graves, ingeniero asesor petrolero, subraya la desconexión entre los sectores del crudo pesado corriente arriba y corriente abajo y explica cómo tienen que ser reconciliados para que la industria del crudo pesado pueda ser productiva y eficiente.

P. ¿Cuáles son las cuestiones que motivan a la industria corriente abajo?
R. En tiempos pasados lo único que había que hacer era encontrar crudo ligero convencional, anunciar el descubrimiento y todo el mundo estaría en la cola para comprarse una participación. Sin embargo, cuando uno descubre crudo pesado, sin duda incluye demasiado azufre, demasiados asfaltenos y metales pesados, inmensas cantidades de agua, ácido de número alto, y una variedad de otros aspectos igualmente negativos. Cada uno de éstos tiene el potencial de que su refinación sea difícil y cara.
Las refinerías operan en cierto equilibrio para producir los productos que venden. Existen problemas tradicionales en la refinación de los crudos pesados, que pueden ser superados, pero uno tiene que bien invertir enormes sumas de capital para agregar instalaciones de refinación (por ejemplo: craqueado, coquificación, o agregar hidrógeno adicional), agregar químicos específicos o catalizadores, o aumentar la cantidad de mejoras previas a la refinación. Aunque las mejoras están siendo realizadas en todo momento, todo esto puede ser realizado con tecnología existente. El problema es que esta tecnología existente es cara.
P. ¿Cree usted que las refinerías diseñadas para trabajar con crudo pesado sin modificar como material básico de proceso serán construidas en el futuro?
R. Es posible, pero construir refinerías es caro. Tendría que haber algunos costos compartidos entre los sectores corriente arriba y corriente abajo. Tradicionalmente la refinación ha sido asignada como un costo a la parte corriente abajo del sector de hidrocarburos. Sin embargo, si el sector corriente abajo de repente tuviera que financiar la construcción de una refinería nueva no optaría por usar crudo pesado con sus costos altos conexos, sus subproductos indeseables, sus bajos niveles de producción y sus consecuencias de rendimientos abrasivos y disruptivos. Pero si el sector corriente abajo fuera "animado" a construir una refinería capaz de aceptar crudo pesado como material básico de proceso, los gerentes de la refinería (y sin duda sus mandos financieros) desearían compartir los costos capitales operativos con el sector corriente arriba.
Usted puede pensar que tales costos todos vienen de la misma financiación del proyecto en la sede central, pero normalmente no funciona simplemente así. Siempre ha existido una pared divisoria entre los sectores corriente arriba y corriente abajo cuando se trata de la contabilidad y rentabilidades.
En Canadá, el gobierno se dio cuenta que nadie iba a dar el paso para construir una instalación dedicada de refinería o de mejora de crudo pesado; por tanto subvencionaron parte de la tecnología inicial de mejora requerida para dar un empuje inicial a la industria del crudo pesado. Es más, el gobierno decidió dar un paso adicional subvencionando no solo el desarrollo de la tecnología sino la construcción de los propios equipos de mejora. Quizás el mejor ejemplo conocido de esto es el mejorador biprovincial localizado cerca de la frontera entre Alberta y Saskatchewan. Este mejorador fue construido en base a una gama de créditos fiscales, inventivos oficiales, subvenciones estatales e inversiones del sector antes de ser construido y puesto en servicio. Ahora que está en marcha, es una empresa financiera exitosa pero el gobierno (y otras instituciones) extendieron una mano para poner en marcha el proyecto. Este tipo de previsión financiera es necesitada en otras localidades. Sin duda, en Venezuela esto es exactamente lo que ocurrió para iniciar la producción en la Faja del Orinoco del país: el gobierno inicialmente proporcionó muchos incentivos financieros comparados con sus condiciones de contrato para proyectos de crudo ligero.
Cuando se trata de desarrollar y explotar yacimientos de crudo pesado, las petroleras autónomas no nacionales tiene que trabajar con contratos que son significativamente más largos que los de yacimientos de crudo más ligero, sencillamente porque tardan mucho más los yacimientos de crudo pesado en conseguir rentabilidades. En la coyuntura actual, muchos contratos tradicionales de crudo ligero sencillamente no justifican el riesgo. En consecuencia, el país anfitrión necesita considerar todo tipo de exención de derechos, desgravaciones fiscales y además garantizar una relación a largo plazo. Así como están las cosas, hoy estas son cuestiones que necesitarían ser consideradas antes de que yo tuviera un interés.
P. Aparte de la desconexión que usted indica entre los sectores corriente arriba y corriente abajo, ¿hay alguna desconexión entre las capacidades y la incapacidad de manejar el crudo pesado una vez que ha sido producido?
R. Con el crudo pesado, es necesario visualizar la corriente de crudo entera. Si usted está solo examinando ese aspecto que le interesa por su participación (por ejemplo solo el yacimiento para un ingeniero de yacimientos), el proyecto simplemente no funcionará solo con su trabajo exitoso. Puede ocurrir una buena recuperación en el yacimiento, pero no tener productos de hidrocarburos suficientemente refinados (y capaces de ser vendidos) al final del proceso, o productos a un costo que no justificará el esfuerzo total desde la formación hasta el patio de la gasolinera.
Si uno intenta arreglar algo aisladamente sin considerar las ramificaciones más allá corriente abajo, bien sufrirá un paro o creará más problemas corriente abajo que los que nunca pudiera imaginar. Por ejemplo, como ingeniero de posproducción, puede ser que usted esté buscando un método más eficiente para optimar el flujo del crudo. Tradicionalmente la manera más fácil o más barata es usar calentadores para bien calentar el buque cisterna en alta mar o de algún modo calentar el oleoducto para facilitar el flujo del crudo por su trayecto. Sin embargo, tiene que tener en cuenta que si usted fuera ingeniero de oleoductos podría pensar que agregando químicos para mejorar las características de flujo, en el peor caso podría surtir un efecto neutro en las operaciones de un mejorador, y en el mejor de los casos sería una mejora significativa. Si estas fueran sus opiniones usted estaría muy equivocado. Los químicos pueden tener un efecto muy negativo en el proceso de la refinería y dejar el proyecto ineconómico.
Desafortunadamente, esta actitud no es inusual entre ingenieros quienes sencillamente desean resolver problemas en su sector. Toda pretensión de que existe una visión conjunta que vincula juntas a los sectores corriente arriba y corriente abajo, con una o dos excepciones, sencillamente no está apoyada por hechos. En nuestra industria tenemos que mirar por ambos lados.
P. ¿Ocurre esto mismo en el crudo convencional como en el sector de crudo pesado?
R. Es lo mismo por toda la industria, pero desafortunadamente, el crudo pesado tiene menos capacidad de perdonar. Si algo está mal hecho cuando se maneja crudo ligero convencional, normalmente es bastante fácil de resolver y remediar, pero este no es ciertamente el caso con el crudo pesado, normalmente más difícil y costoso corregir o superar. Por eso es más crítico.
P. ¿Ha cometido un error el sector de crudo pesado al confiar en una infraestructura convencional corriente abajo?
R. No creo que las dos industrias son tan distintas para justificar una infraestructura totalmente separada. La prudencia convencional debería acercarnos hacia el uso de herramientas convencionales trabajadas y comprobadas, métodos, además de la infraestructura. La comunicación es el primero y destacado paso para el enlace de las dos partes de la industria de hidrocarburos.
